El Árbol sobre la Colina

Bringing back the forgotten flowers to Reality

Especial

Published by Olalla Gabrielle under , , on 06:05
Es el rojo de tus labios atenuados
entre las níveas visiones
que tu rostro provee...
Es tu rubor escondido
entre las mejillas más frías,
más insensibles....
Y entre encajes,
entre cintas brillantes
que te engalanan de Noche,
de cuentos, de Magia...
Ahí respiras,
pidiendo ante mis ojos
ligera aprobación de tus amores.
Pidiendo a mi razón
que tu levedad sea marca
en prenda de las Noches más amargas.
Niña mía,
cubre en esta noche de aromas que arrecian
toda esa piel desnuda
que al banquete de Carne invita,
porque esta Noche, mi querida,
no serás la niña especial pretendida
con cada desacierto desesperado,
con cada falsa palabra que el instinto apremia,
con cada verso insípido compartido en las calles,
cada historia creada sólo para embelesar.
Ya en las caminatas de Lunas
he encontrado nidos de arpías
con el mismo repertorio de cuentos gastados
y por cierto, con un costo menor al Alma.

Imagen tomada de http://duskdawn2.free.fr/

Sanatorio I

Published by Olalla Gabrielle under , , on 20:20
Los días han corrido presurosos impulsados por el ansia de la huída y el olvido del pasado dolor. Pero esa concepción es tan sólo una percepción virtual de lo que se supone es el Tiempo vívido y crudo. Lo que son días enteros en ciclos intolerables y segundo a segundo más extensos, son tan sólo unas pocas horas de meditación, en las que la contemplación forzosa de los recuerdos tortura mi Voluntad. Recuerdo los días de oro cuando el sufrimiento era el alimento más constante, más fecundo en mi corazón. Ahora en mis visiones se mezclan todas aquellas travesías cuyo único fin era una tortura impuesta, un maltrato hacia lo que aquellos comunes creerían principio inquebrantable y cuya justificación tacharían por locura e insanidad. Hoy, miro atrás y pienso lo frágil que era mi ingenuidad, pero no creo en la Insanidad de mis actos. Al menos, aquellas acciones tenían color y, aunque guiadas por deseos egoístas y caprichosos, eran cristalinamente genuinas, invadidas por los más fervientes pero mentirosos anhelos.

Ahora veo mis vestidos y mi rostro, viejo, desgastado, cansado... No sé por qué. Y pienso en los protagonistas de las tragicomedias pasadas con finales tontos y poco dramáticos, por demás poco estéticos y tediosos. Decía el escritor ingenioso que el verdadero poeta es quien logra vivir la poesía que no es capaz de escribir... No sé qué soy, si soy poeta, si soy buena o mala, si hay talento en palabras desgastadas, repetitivas, agonizantes, que suplican por piedad cuando no son capaces de entrar al rebaño y que suplican por compañía cuando ésta sobra y anda a mi lado, sin yo sentirla, sin tener un indicio minúsculo de su presencia. Hoy, con mucha de aquella ingenuidad totalmente destruida, esta mirada mía es indescifrablemente grave, tentadoramente engañosa, ventana a visiones que arrastran consigo a todos aquellos que creen en ellas. Casi como un demonio que en lugar de consumir carne o sangre o rastros de vida material, se lleva los sueños, esperanzas, dulces ensoñaciones a mundos que no sostienen mi mano por mucho tiempo y de los que me marcho tranquilamente sin sentir las caídas o la deserción. Llámame Lamia, llámame súcubo, demonio, vampiro, empusa, y vivo entre podredumbre, y me alimento entre bestias, y ando en harapos, y me como a los indefensos... no tengo piedad. Usa las más sutiles metáforas o las más pronunciadas, consumidas inútilmente en la moda de nuestros tiempos y las ganas de ser algo más que simplemente condenada y deambulante humanidad. Yo no necesito usar palabras severas, canónicas y antiguas para describir una naturaleza inevitable, que la conciencia abrumadora
consume con cada paso.

Y cuando no lo soporto más, río de tu sonrosado candor, de tu sonrisa amable que se diluye entre los sueños de malicia. Cada Noche que las oscuras y subconscientes voluntades de mi malintencionado corazón se despiertan, lucho por dejarlas entregándome a la austeridad quebrantada de mi moral... Y mi cuerpo se alza entre fiebres infernales y la Noche se hace más honda e indefinida y sus sonidos confidentes, guturales e insondables. Y aquellas Noches en que no hay lucha, soy Tique que te hala a la desgracia, soy Esteno que te hace a su semejanza, soy Lilith que te arrebata de la luz del Día. Cuando ocurre de esta manera, quisiera no despertar y perderme entre las visiones, los sueños y las sensaciones falsas pero delirantes, que dejan la prudencia embotada en un halo de dulzura y pasividad... Pese a ello, siempre hay un despertar, que me deja en el estado del beato manchado de pecado, sin más esperanza que volver a dormir y perder la concepción del Tiempo y la retorcida Voluntad.

Foto tomada de: Agnieszka Szuba

Leblosigkeit... De la rebelión de la Sangre

Published by Olalla Gabrielle under , , , on 19:21
Anoche, me desperté en medio de una pesadilla, que me contaba un triste devenir... La locura tocaría muy pronto mi puerta, se llevaría consigo al alimento de mi Camino y mi Edad... El pasado vendría irremediable a recordarme lo que soy... Como el tiempo, con cada año, cada historia, nos hacemos viejos y nos hacemos más como realmente somos, pues no cambiamos la esencia. Tantas veces he dado malos pasos, he traicionado mis propios instintos, he ignorado los duros conocimientos... y para qué? Para que la silueta de tus dulzuras se acerquen en mis sueños como leves visiones de un mal futuro... Has traicionado tu propia raza por caminar a mi lado, arrojaste todo a un lado... tu sangre, olvidaste tu esencia... He dicho muchas cosas en el pasado, pero hoy digo que las cosas son lo que son, y aunque exista el Destino, finalmente la Vida son las decisiones... No decidas entregarte a la luz del Sol, si no estás preparado para ella... No estás listo, así como yo... Y cuando veo la silueta del Cazador, sin duda sé que el camino será duro, pero la dulzura la entregaré yo, no dependeré de la magia y la mística, nunca más... Debo caminar por virtud de mi Voluntad, debo enfrentar los temores y no entregarme a una vía fácil, negando lo que soy... He caminado al lado de tu raza, como un pequeño bocado de sus Noches, entregando más que mi Vida, entregando mi alma... pero hoy me alejaré de tu Destino, andaré en la Noche, sí, pero no seré presa ni cazadora ni fiera...Los Cazadores serán mi Compañía, y en la Iglesia cantaré por ella... no olvidaré quién intenté ser, lo que intenté hacer... Cómo olvidar los intentos... Pero hoy no seré quien sea escogida, ni quien se someta a la Camarilla... yo seré quién escoja, quien forme su propia Descendencia... Me devolveré por el camino que ha alejado mi Suerte, y allí buscaré mi esencia, la traeré de vuelta... Y tú, Maestro de la Sangre, es mejor que recuerdes quién eres, lo que dijiste, lo que tienes y lo que no necesitas... No hay sufrimiento para quién vive tantos ciclos, pues finalmente se olvidan, con el tiempo y con tanto dolor, las venidas y las marchas en medio de la Noche, y las doncellas que vienen y van... y los bocados de la Noche que se revelan... Yo sólo espero recuperar mi Humanidad.

Recuerdo esa noche en que te encontré moribundo en el cementerio, el Terror, la certeza del final corriendo por mis venas... y en tu agonía, sobre la tumba de mi Padre, fui la promesa de un tiempo más... No entiendo por qué no acabaste conmigo. El frenesí de tu Salvajismo ata tanto a la fiera como a la presa... qué forma de delirar! Creí que había encontrado la Vida entre la Muerte, la realidad en medio de tanta Insanidad... Lo olvidé todo, todo... por el Cielo que cuando acudía cada Noche a tu sepulcro, creía que marchaba al Cielo mismo... Qué ingenuidad! Mi Sangre acudía por mi piel con la entrega de una madre a su hijo, pero quién es aquí el sacrificio... quién es el amor?! Aún mis sentidos se nublan con el solo recuerdo... Qué ingenua fui! Con qué devoción me contabas tus historias, revelando secretos que no puedes otorgar a un mortal sino es para arrebatarle la vida... pero sabías que ese sería mi destino... Y yo creía que eras bueno... Ahora sólo creo que eres Vampiro, los matices construyen nuestros cuerpos y nuestro carácter... No eres malo, sólo resultado de tu esencia, de tu necesidad, de tu hambre... Así como yo lo fui en ese entonces de mi ceguera y de mi horrible Soledad... Hoy todo eso ya es diferente, y la Esperanza de la que habías teñido mi Vida se ha disuelto como la sangre bajo la lluvia, y no creo más en tu Calor... Me marcho.

010309

Me marcho...

Published by Olalla Gabrielle under , , , on 22:19

Me desvanezco
y no sé a dónde viajo
en esta hora tan cruel a mis ensoñaciones.

No sé si muero
y mis palabras son breves ilusiones
en mi lecho postrero.

No sé si desaparezco
para renacer en un Universo
más acogedor que este Tiempo.

Y me desvanezco
sin saber de tí,
de tu fortuna o el devenir de tu momento,
sin saber siquiera que la Vida
era un sueño lastimero
nunca mío, nunca nuestro,
creyendo que algún día
dormiría entre perfumes
vistiendo la Sonrisa del Cielo,
cuando entre frías mañanas
habría de morder las penas calladamente
por expiación de los tormentos.

Entonces creo que me desvanezco
y es una suerte irme con el Viento...