El Árbol sobre la Colina

Bringing back the forgotten flowers to Reality

Ilusión

Published by Olalla Gabrielle under , , , on 05:34

Cantan las estrellas con tu mirada
y susurran las hadas lo sublime de mi visión.
Aquí sentada ante un pedestal verde
que ensalza la magia de una predicción perfecta,
vive la ilusión de una vida escrita deseada,
pero: ¿es una ilusión?
¿Acaso es el espejo el que me narra esta ensoñación?
¿Es tu rostro pues el que veo como el telón de la Noche Única?
¿O es tan sólo la hermosa melodía que me hala a un traje que nunca vestiré?
Una máscara que se destiñe en mis arcas.
Un traje que se desvanece con mi apellido.
Y ante todo, un carácter que se diluye con los daños escondidos en mi mente.
-Ellos se esconden tras la sonrisa obligada.-
Y tras todo esa fuerza que debo vestir sin siquiera quererla,
como si no hubiera más camino que andar,
como si no hubiera otras opciones más que correr por lo que se necesita y no por lo que se sueña,
allí grita un rostro envejecido,
desleído entre tanto hecho cumplido y tanta promesa saltada.
¿Eres tú mi sueño?
¿Eres tú el Caballero de las Noches de mi Infancia, que deambula entre tantos recuerdos borrados?
¿O soy yo, esa fuente de inconstancia?
¿Yo que escribo tantas palabras y las dejo morir en mi memoria?

Tantos caminos entre el bosque he forjado
con la fiereza del que huye a toda costa.
Tantos cantos he creado para ensalzar
como si fuera la última hora sobre la Tierra.
-El último objeto valioso que pudiera observar.-
Aún así, sigo cambiando mis reglas.
Creando caminos.
Susurrando cánticos hasta callar.
Y mi sonrisa vive en un destello entre lirios.
Y mis visiones siguen dándome aromas qué respirar.
Y en las Noches me sigo entregando a los brazos de Morfeo.
Y en las mañanas sigo llorando por regresar.
Y en tu sonrisa seguirán habitando las estrellas
y esas melodías que agitan mi corazón.
Y seguiré huyendo a mi manera
hasta que rompa la postrera inquebrantable regla
para perder el impulso de un aliento más.
Tal vez ese día caminemos juntos sin dolores.
No lágrimas, no ilusiones.
Seremos únicos porque más nada ya habrá.

Picture: Lady of Shalott looking at Lancelot By John william Waterhouse