El Árbol sobre la Colina

Bringing back the forgotten flowers to Reality

Quatre

Published by Olalla Gabrielle under , on 11:27
Cuatro paredes en mi celda.
Delito en llamar mío,
cuando no hay tal.
Cuatro paredes son el encierro
de esta ansia de Vida
desatada luego del Adiós.
Y es en el silencio de la Noche
que el corazón llama tenue,
en delicadas lágrimas de plata,
escasas en el dolor.

Cuatro ventanas abren al alba,
ventanas a la Razón.
Caminos hechos de aire a los sueños
de lo que no se nos dio.
Somos cantos en la mañana,
somos melodía y voz,
volando a través de tus ventanas.
Y en la Noche somos el color,
de las historias que son olvidadas
y se esconden tras la luz en tu calor.

Calor que no conozco, no es mío.
Calor que nunca cedió.
Calor que añoro en la distancia.
Calor con el que sueño.
Calor de una memoria inexistente,
de una agonizante ilusión.

Y cuatro han sido las Noches de llanto.
Cuatro los poemas nacidos en tí.
Cuatro los días más felices
Y cuatro las palabras de amor.
Oh! Son con cuatro palabras
que cantaré este adiós atemporal,
proclamando a mi dueño de secretos:
-¡En tí suspiros morirán!-

Antes de empezar el día

Published by Olalla Gabrielle under on 11:12
El tiempo sigue pasando, y no se ven cambios. Sigo temiendo a lo mismo. Sigo siendo incapaz de lo mismo. Sigo teniendo las mismas vacías esperanzas. Y hoy, en esta hora llena de luz del día, me encuentro incapaz de iniciar mi tarea. El sueño se me ha convertido en un peso de la Noche. Lleno de códigos y recuerdos que no quiero salvar en este corazón, lleno de tus imágenes y la tortura de tu ausencia. La tortura de una culpa escogida, que me sigue como una sombra reptante cada día, acechando cada oportunidad de momentánea, efímera, ansiada felicidad. Te veo en los ojos de las personas que sólo hoy conozco. Te veo en las noches en vela que nuestra frágil humanidad nos otorga en el dolor de la enfermedad. Enfermedades que disfruto en el dolor, con una sonrisa oscura que me dice que obtengo mi merecido. Estás allí? Observándome? Juzgando como mis lágrimas se van por el deseo de sobrevivir, como mis juramentos se diluyen en el dolor de tu ausencia, en la desesperación de la realidad. Y en la hora en la que mi fiebre consume mis pensamientos, fantaseo con yacer a tu lado, en tu seno, escuchando tu voz irrepetible, llena de sacrificio y amor real, el único amor real que he conocido, como bien lo predijiste. Estás conmigo? Cada día que pasa tan sólo la idea de tu partida se hace más palpable, la idea de mi total soledad se delinea en mis ansias de tenerte de vuelta, y la torpe fortuna que me ha deparado los días ausentes de tí me reitera que me has abandonado, lo único que ha sido realmente mío. Ni mi memoria, ni mi conocimiento, ni mi amor son tesoros que me pertenecen. Son espejismos de mis deseos más preciados, pero nunca míos. Y contigo se ha ido mi bienestar, mi tranquilidad. Y en esta hora llena de luz del día, no puedo tener un sólo pensamiento dirigido hacia mis deberes, hacia mis tareas, hacia mi vida. Sólo queda ese llanto dormido que no se puede ya gritar y que me llena de tu ausencia. Antes de empezar el día, te lo escribo, porque la memoria no me permitirá guardar este dolor en el afán de seguir con la vida que me dejaste.

...

Pra/ey

Published by Olalla Gabrielle under , on 22:28
Fantaseé que te tenía sobre mi almohada
y un leve hálito de desesperación se cernió sobre mi sonrisa.
Ángel o demonio- preguntan mis conciencias,
mientras tus palabras palpitan entre luces y meriendas.

Abandona mi lecho que de luto está,
deja el alma que solitaria ya no estará,
después de la última, postrera visita.