El Árbol sobre la Colina

Bringing back the forgotten flowers to Reality

Ésta eres tú (Wiegenlied)

Published by Olalla Gabrielle under on 16:38
Todo lo creado,
todo lo que contigo se ha marchitado,
todo lo que ha sobrevivido,
todo lo que ha sonreído leve en la bruma,
todo lo que ha sido rumor de Noche, rumor de Luna,
todo, todo aquello que por Fortuna o Desatino de la Vida,
todo eres tú.

Sonríe en la amargura,
entre las más cálidas lágrimas.
Mira el alba y regocíjate en su brillo,
siente en tu piel el calor del Día
cómo si fuese el combustible
que con el aire pronto se irá,
la mayor victoria eres tú.

Corre en el viento presuroso,
duerme en la tierra verde que empieza a ceder,
sigue sin pensar en los duros senderos pasados
en la alegría de la lucha por volar.
Y en el dolor deleítate, aliméntate,
mordiendo las penas hasta su agonía,
habrán días en los que no llorarás,
la risa muy viva, todo serás tú.

Imagen de: Benjamin Lacombe

Por tí

Published by Olalla Gabrielle under on 15:22

Hoy por tí siento la melancolía
por las verdades ajenas
y los horrores negados.
Hoy por tí siento la melancolía
de quererte ansiadamente
en la demanda por felicidad.
Hoy por tí siento la melancolía
por la energía del Universo
concurrida en la forma, profana belleza.
Hoy por tí siento la melancolía
de pedir momentos
mezclados entre el Tiempo y el andar.
Hoy por tí siento la melancolía
del dulce calor nocturno
diluído entre voces de lluvia.
Hoy por tí siento la melancolía
y el impulso de no llorar,
cuando los ojos ruegan por cobijo

y la mente se entrega al más allá.


Imagen de: Hugo Simberg

Casi siempre

Published by Olalla Gabrielle under , , , on 18:28

Casi siempre me hace daño recordarte...


Muchas veces pienso en las conexiones
como una red de luces en el Cielo
que me resultan inevitablemente molestas,
mezquinas, devotas en su persecución.
Y recuerdo entonces por qué me marché
dejando atrás la senda de Sangre,
y el corazón se oprime en la desesperación...
la desesperación de la incertidumbre,
de lo ajena que me resulta la Humanidad,
lo alejado que se encuentran los viejos sueños,
la irremediable transformación frente al Espejo.

Casi siempre me hace daño mirarte...

Viendo la luz deformada en tus labios,
y los juegos de carne que se perdieron en tus manos...
Ya no son tus manos, ya no es tu cuerpo,
ya no eres sustancia, materia,
sólo un espectro deambulante culpando
a esta vieja bruja perdida en el Tiempo,
que perdida se encuentra así misma,
que olvidada reconstruye su esencia,
que confundida encuentra bellas respuestas,
pero que no halla sentencia a esa antigua encrucijada:
el dilema del egoísmo y de destruir a los que aman.

Casi siempre me hace daño sentirte...
siempre me hace daño tenerte,
alejado de mi mente constantemente...

Imagen de: Paul Steck