El Árbol sobre la Colina

Bringing back the forgotten flowers to Reality

Nadie escuchará...

Published by Olalla Gabrielle under on 23:47

Tic-tac llama la Dama Blanca...
Con instantes de amargura contesta la impaciencia...
Sol Vida canta la Inocencia,
pidiendo sonrisas en medio de la jadeante incertidumbre.
Y de qué vale, dime, no llorar,
si por las Noches muy calladas martilla la Agonía
en el corazón débil de aquellos que callan.
Y de qué vale, dime, luchar o no luchar,
el Libro de la Dama cuenta historias
escritas hace decenios,
dictadas por nuestras empresas,
adornadas y selladas por Su Poder.
Y de qué vale, dime...
En tanto tú cantes, yo lloraré,
¡qué importa!
Lloraré por los finales que sé que vendrán,
por las heridas incurables que acechan,
por las doncellas que vienen y van*,
por las despedidas en el sendero de mi Hogar,
y por los momentos en que llorar jamás capaz seré.

Tic-tac recuerda la Dama Blanca...
Con Hambre contesta la Realidad...
Dame Dame mascullan las arcas,
pidiendo tacto y cordura donde no los habrá.
Y de qué vale, amigo, esta protesta,
nadie la escuchará, nunca,
por senderos prohibidos para los vulgares,
andan los lacayos de lo que está construido ya,
para los que no hay Vida Prometida
ni perfumes y visiones de ensueño.
Las Historias más antiguas,
canciones de cuna de los victoriosos
que nos privan de deambular por sus Jardines.

Tic-tac lastima la Dama Blanca
con sus llamados este corazón,
no creo que alguien escuche las peglarias
de quienes caminan lejos y sin razón...

Sanatorio II Huellas

Published by Olalla Gabrielle under , , , on 02:11
Estaba frente al espejo cuando la percibí.
Una tenue tenue marca, tan tenue como dibujada.
Pensé que mis ojos fallaban y acerqué la pobre luz que acompañaba mis cavilaciones.
Allí estaba, en mi rostro pálido por tu ausencia.
Y entonces una parte de mí se observó así misma con paciencia.
La otra, miró apesadumbrada su propia miseria.
Oh Tiempo impaciente, indecible Tiempo, tortuoso Tiempo, Tiempo mentiroso.
Me has dejado en aquella calle vacía, vacía sin nada.
¿Vacía yo, despojado mi Mundo... o carente la Calle, el otro Mundo?
Cuán desolada me dejas hoy en esta calle sin nada.
Sólo huellas de lo que te has llevado, lo único que me haría sonreír.
Contemplo de nuevo mi rostro, ya no es más blanco, es gris.
No brilla como la Noche, sólo quedan grietas y caminos.
Oh Recuerdos compañeros, abandonados recuerdos, idos recuerdos, recuerdos consumidos.
Son los recuerdos estos trajes de gala horadados por tus besos absolutos, omnipotentes.
Son los recuerdos estos encajes que ya no respiran, esta mascada que me acompaña con su aroma a olvido.
Olvido, cura anhelada a estos recuerdos... ¡Tan poco abrazada!
Ya no brillan más estos ojos que soberbios y rebeldes a ti fueron, hace mucho Lunas.
Ya no habla más esta piel, que en ti... ha dejado todo lo que era.

La Casita de Cristal

Published by Olalla Gabrielle under , , , on 15:27
Juguemos a la casita de cristal
donde brillan las palabras a través de la nada
y las verdades son melodías circundantes
que asedian nuestros apetitos más callados.

Vistamos de seda etérea
nuestros cuerpos de porcelana,
hagamos brillar la fragilidad
con el color del pecado bendito que da Vida.

Porque no es más obstinado aquel
que se guarda tras la transparencia
callando sus deseos para nunca llorar
ni sentir la caída de la sangre tibia,
cálido velo de sentida Humanidad.

Camina conmigo por el acantilado
y siente el suelo áspero,
siéntate a la orilla de la Muerte
y cantemos en el arrebato y el delirio...

Recúestate en mi regazo,
yo seré el confesor...
hoy quiero darte un beso
en la cavilación de mi peligro,
que los labios se encuentren
entre el calor de noches olvidadas
por temor a la persecución y el castigo.
No calles ni una sola atrocidad,
no te creeré en tu inocencia.
Juguemos a la casita de cristal
seamos presa y cazador,
escondamos nuestra más débil virtud,
que sea aquel el premio.

Porque hoy quiero saber quién eres
para desearte más siendo realidad,
pues no hay nada más bello que tu mirada taciturna
y los tímidos intentos de no dañar,
las lágrimas desesperadas pidiendo piedad
y la naturaleza verdadera con su lección
sobre corazones de porcelana con agujas de cristal
que devuelven el golpe antes del postrero beso.

Imagen: Brunhilde beobachtet Gunther by Füssli

Ratas

Published by Olalla Gabrielle under , , on 21:37
Te sentí lejos... como un capricho.
¿Es así que se siente...?
Viene el roedor salvaje
a corroer toda sensación de pasividad...
Y siento celos... lástima ajena y propia,
en el desasosiego mis ojos ganan Tiempo,
temiendo por la venida silenciosa y sin razón
de un principio, de una amenaza agonizante...

Llevo en mi espalda no tan pesada

la colección de cráneos diminutos...
Puedo contar los momentos de ansiedad
como cintas brillantes hechas recuerdos
de todo aquello que he deseado arrastrar,
encadenar, calcinar, y por todo el Oro,
tan sólo gozar en el afán escurridizo...
aquel liviano, molesto roedor que se va.

Y te siento lejos... obsesivo llamado.

Y el olor a muerte que arrastro
es el cebo de los demonios rastreros,
minúsculos roedores ávidos de mi sosiego...
¿Sientes el aroma de la locura?

Se siente como aquel de la soledad encerrada en el Pasado,

como aquel perfume de flores marchitas en la luz,

como aquel bálsamo que baña los pantanos del Verano,

como la esencia que arrastro con mi hueste de roedores....

Si llegases a percibir el rastro de las ratas
y no hay canto alguno de flauta, seductor...

Amor mío, sigue la senda
que allá voy desesperada a rastras con mi obsesión...

Imagen: Die schlafwandelnde Lady Macbeth