El Árbol sobre la Colina

Bringing back the forgotten flowers to Reality

Diario IV

Published by Olalla Gabrielle under , , on 00:06
El Amor vive en la constancia
y tú vives en el Amor.
Y cuando renacen las sonrisas
el Sol es mío de nuevo,
y las canciones se llenan de antiguos códigos.
Y Tú eres la Esperanza,
aquella que duerme en mi sepulcro,
aquella que me dejó a mi Ventura.

¿Acaso tú narras la Verdad?
¿Acaso existe alguna Verdad?
La Verdad del Amor perdido en el delito,
del Amor fugado en la mala fortuna,
en toda esta crueldad.

¿Son estos destellos reales visiones?
¿Son impulsos de Vida?
¿Renacimiento? ¿Regalos?
¿Una consolación condicionada?
Incluso, una prueba.
Dime la Verdad, aquella que se ha perdido.
Dame la Luz de un corazón constante.
Hazme real. Real en mi quebrantada Realidad.
Déjame vivir. Romper el molde de piedra
que en protección creé a la semejanza del débil corazón.
¿Soy real? No escucho mi respuesta.
No escucho mis palabras.
Y tu calidez se acerca, sin piedad,
sin consideración de mi luto.
Sin guardar silencio ante mi Lecho
y haciendo insoportable aún más este Silencio.

¿Acaso soy real? ¿Me convertirás?
A la Luz de la Mañana ya no habrá llanto
ya que mi tristeza será consumida
por la calidez que no se busca y es encontrada.
Parte antes de la Mañana.
Antes de mi incivilizado suspiro.
Antes que los delitos sean perdonados.
Antes que la Sonrisa cobre Vida.
Antes de que yo parta.
Antes de siquiera invocar tu Nombre.

Diario I

Published by Olalla Gabrielle under , on 22:06
La Esperanza me abraza hoy.
O soy yo quien trata...
Fuertemente... En el insoportable silencio.
En el precipitado estruendo de mi Corazón.
En el apresurado susurro de mi Voluntad.
En los buenos recuerdos, donde ella habita.
En los malos. Allí muere cada día.

Cercanas 12

Published by Olalla Gabrielle under , , on 11:07
Sigo bebiendo de la bolsa desteñida
esperando el dulce sabor.
Sigo creyendo en las dulces profesías
atendiendo cada petición.
Pero aunque sigo proclamando la Esperanza,
¿cómo es que no obtengo redención?

Sin ti

Published by Olalla Gabrielle under , , on 17:23

Toco a tu puerta

vacía, nula, inexpugnable.

¿Puedes darme hoy una vida,

huída secreta de la vida mía?

Son muchos los años en los que me ahogo

-No es broma que nací vieja-

y las alas se empiezan a marchitar.

Déjame despertar en lecho ajeno

-No es invitación al goce austero-

para intentar vestirme de la sonrisa fugada.

Canto porque no tengo otra opción.

Y grito, agonizando en delirio.

Como la santa Ofelia

por la cordura y su amante abandonada.

Una vez se ha marchado la Virtud

-¡No sonrías! Que la dejas escapar-

son las figuras las que empiezan a faltar.

Y somos un vals de juegos repetidos

-Tuya es mi sonrisa nocturna favorita-

cantando el viejo coro de redención con besos.

Oh Vida incesante que ciega se va.

Vida mía, continuo tormento, que insiste en no faltar.

¿Puedes darme hoy una Noche,

como deseo postrero del condenado en prisión?

Dame en una Noche los sueños cautivos, esquivos,

-son besos, el frio, el silencio perfecto, tú y yo-

una Noche de única vida para el atestado corazón.

Déjame ver el borde del abismo, la casa del lago,

-Oh desvanezco en la fiebre de la Nada, tus ojos-

la mesa servida, tu dulce, real mirada

para gritar aterrada en el final lastimero,

arrepentida, viva, inacabada,

vacía, nula, inexpugnable...

Sin ti.


Es gracioso y triste

Published by Olalla Gabrielle under , , , on 23:40

Es gracioso y triste a la vez.

Pienso en el futuro y las manos tiemblan presurosas.
Pienso en el pasado y mi corazón presiona sin piedad.
Pienso en mi presente y las lágrimas empiezan a llamar.

Recuerdo esa tarde de colores,
de calores consagrados, mezquinos y deseados,
en las que mi labio fue dado en prenda de amor.
Y mi alma fue donada, sin esperar respuesta.
De hecho, esa desdeñosa respuesta nunca apareció.

Es gracioso y triste a la vez.

Mi corazón ha muerto, esa es mi esperanza,
y con el peso de las horas, las malas pasadas,
los ajenos deseos, las rimas paganas,
sigue suspirando por el sueño que se va,
por los escenarios alternos que contigo están,
las vidas apagadas por el deseo y la curiosidad,
y todos esos ideales que la inocencia como el Viento se llevó.

Y es triste el confesarlo sin premura.

Y es gracioso admitirlo sin derecho a redención.

Pero el corazón yace solitario y dice quererlo estar,
demasiado pesado para ponerlo andar,
demasiado cursi para hacerlo despertar,
que gracioso, triste...
Ya no halla nunca paz.


Sanatorio III Delirios

Published by Olalla Gabrielle under , , on 19:18

Dulce sufrimiento... Make me cry.
El frío no es más intenso
que cuando las lágrimas se van.
Y el calor de la razón,
incesante, si color,
no es más inesperado, ni más insoportable...
Y no me siento más lejos, más viva,
que cuando camino a la orilla
de la prudente elocuencia y me voy con el Mal.
Y no me siento más redimida,
que cuando escucho voces a lo lejos
como espejismos de un infierno tornado en Beldad...
Y no me siento más prisionera
que cuando ato a mi pecho la llave
y mientras canto, nadie llama que quiera entrar.

Picture: Eine moderne Ophelie, Smantha Pllari, My dear Delilah.

Ilusión

Published by Olalla Gabrielle under , , , on 05:34

Cantan las estrellas con tu mirada
y susurran las hadas lo sublime de mi visión.
Aquí sentada ante un pedestal verde
que ensalza la magia de una predicción perfecta,
vive la ilusión de una vida escrita deseada,
pero: ¿es una ilusión?
¿Acaso es el espejo el que me narra esta ensoñación?
¿Es tu rostro pues el que veo como el telón de la Noche Única?
¿O es tan sólo la hermosa melodía que me hala a un traje que nunca vestiré?
Una máscara que se destiñe en mis arcas.
Un traje que se desvanece con mi apellido.
Y ante todo, un carácter que se diluye con los daños escondidos en mi mente.
-Ellos se esconden tras la sonrisa obligada.-
Y tras todo esa fuerza que debo vestir sin siquiera quererla,
como si no hubiera más camino que andar,
como si no hubiera otras opciones más que correr por lo que se necesita y no por lo que se sueña,
allí grita un rostro envejecido,
desleído entre tanto hecho cumplido y tanta promesa saltada.
¿Eres tú mi sueño?
¿Eres tú el Caballero de las Noches de mi Infancia, que deambula entre tantos recuerdos borrados?
¿O soy yo, esa fuente de inconstancia?
¿Yo que escribo tantas palabras y las dejo morir en mi memoria?

Tantos caminos entre el bosque he forjado
con la fiereza del que huye a toda costa.
Tantos cantos he creado para ensalzar
como si fuera la última hora sobre la Tierra.
-El último objeto valioso que pudiera observar.-
Aún así, sigo cambiando mis reglas.
Creando caminos.
Susurrando cánticos hasta callar.
Y mi sonrisa vive en un destello entre lirios.
Y mis visiones siguen dándome aromas qué respirar.
Y en las Noches me sigo entregando a los brazos de Morfeo.
Y en las mañanas sigo llorando por regresar.
Y en tu sonrisa seguirán habitando las estrellas
y esas melodías que agitan mi corazón.
Y seguiré huyendo a mi manera
hasta que rompa la postrera inquebrantable regla
para perder el impulso de un aliento más.
Tal vez ese día caminemos juntos sin dolores.
No lágrimas, no ilusiones.
Seremos únicos porque más nada ya habrá.

Picture: Lady of Shalott looking at Lancelot By John william Waterhouse

Allá en la distancia...

Published by Olalla Gabrielle under , , on 06:20

Escucho el sonido de los pasos a la distancia,
pesan como cuando la calidez es invadida por la lluvia
y el cuerpo sólo llama a continuar.
-¿Qué me pides en medio de la Noche?-
Cantos de penumbra,
historias de amor,
cuentos de proezas
o sueños de color,
mientras la Vida recita en la monotonía,
aquellos ritmos de las Viejas Eras
que nos atan al suelo firme con grave dolor.
Son instantes de cordura
en los que se ansían los abismos,
caída en los sabores, en los gritos,
en los gemidos, en las luces brillantes,
o en la leve y simple pérdida de la conciencia y la mesura.
-¿Por quién pedirás hoy?-
Y en los momentos en que ansías
apariciones del silencio y sonrisas del redentor,
el eco resuena más fuerte en el latente Corazón
llevado por el vértigo de los susurros
y el conocimiento de la distancia,
del camino nunca cruzado a través del cristal.
Mantén en Éxtasis el Alma para dopar la desazón.
-¿Quieres dormir tranquila esta Noche?-
¿Preguntas tú? ¿Es que acaso el Corazón se ha levantado
de aquel trance que es la razón?
 
 

A Ella

Published by Olalla Gabrielle under , , on 22:39


Las cuentas no se borran con los años

y te veo pagar y pagar con la sangre,

mientras el alma no puede más que llorar,

y el cuerpo, el cuerpo menguar.

Se hacen mudas estas manos,

y la piel llama por tus consuelos,

cuando eres tú quien carece y quien duerme en soledad.


Se hacen duros estos labios,

y el corazón enciende la carrera

tratando de no quedarse atrás,

pero nadie se queda contigo

y el cuerpo sigue el andar quebrantado,

y aunque quiera regresar, allá vas.


Ésta eres tú (Wiegenlied)

Published by Olalla Gabrielle under on 16:38
Todo lo creado,
todo lo que contigo se ha marchitado,
todo lo que ha sobrevivido,
todo lo que ha sonreído leve en la bruma,
todo lo que ha sido rumor de Noche, rumor de Luna,
todo, todo aquello que por Fortuna o Desatino de la Vida,
todo eres tú.

Sonríe en la amargura,
entre las más cálidas lágrimas.
Mira el alba y regocíjate en su brillo,
siente en tu piel el calor del Día
cómo si fuese el combustible
que con el aire pronto se irá,
la mayor victoria eres tú.

Corre en el viento presuroso,
duerme en la tierra verde que empieza a ceder,
sigue sin pensar en los duros senderos pasados
en la alegría de la lucha por volar.
Y en el dolor deleítate, aliméntate,
mordiendo las penas hasta su agonía,
habrán días en los que no llorarás,
la risa muy viva, todo serás tú.

Imagen de: Benjamin Lacombe

Por tí

Published by Olalla Gabrielle under on 15:22

Hoy por tí siento la melancolía
por las verdades ajenas
y los horrores negados.
Hoy por tí siento la melancolía
de quererte ansiadamente
en la demanda por felicidad.
Hoy por tí siento la melancolía
por la energía del Universo
concurrida en la forma, profana belleza.
Hoy por tí siento la melancolía
de pedir momentos
mezclados entre el Tiempo y el andar.
Hoy por tí siento la melancolía
del dulce calor nocturno
diluído entre voces de lluvia.
Hoy por tí siento la melancolía
y el impulso de no llorar,
cuando los ojos ruegan por cobijo

y la mente se entrega al más allá.


Imagen de: Hugo Simberg

Casi siempre

Published by Olalla Gabrielle under , , , on 18:28

Casi siempre me hace daño recordarte...


Muchas veces pienso en las conexiones
como una red de luces en el Cielo
que me resultan inevitablemente molestas,
mezquinas, devotas en su persecución.
Y recuerdo entonces por qué me marché
dejando atrás la senda de Sangre,
y el corazón se oprime en la desesperación...
la desesperación de la incertidumbre,
de lo ajena que me resulta la Humanidad,
lo alejado que se encuentran los viejos sueños,
la irremediable transformación frente al Espejo.

Casi siempre me hace daño mirarte...

Viendo la luz deformada en tus labios,
y los juegos de carne que se perdieron en tus manos...
Ya no son tus manos, ya no es tu cuerpo,
ya no eres sustancia, materia,
sólo un espectro deambulante culpando
a esta vieja bruja perdida en el Tiempo,
que perdida se encuentra así misma,
que olvidada reconstruye su esencia,
que confundida encuentra bellas respuestas,
pero que no halla sentencia a esa antigua encrucijada:
el dilema del egoísmo y de destruir a los que aman.

Casi siempre me hace daño sentirte...
siempre me hace daño tenerte,
alejado de mi mente constantemente...

Imagen de: Paul Steck

Nadie escuchará...

Published by Olalla Gabrielle under on 23:47

Tic-tac llama la Dama Blanca...
Con instantes de amargura contesta la impaciencia...
Sol Vida canta la Inocencia,
pidiendo sonrisas en medio de la jadeante incertidumbre.
Y de qué vale, dime, no llorar,
si por las Noches muy calladas martilla la Agonía
en el corazón débil de aquellos que callan.
Y de qué vale, dime, luchar o no luchar,
el Libro de la Dama cuenta historias
escritas hace decenios,
dictadas por nuestras empresas,
adornadas y selladas por Su Poder.
Y de qué vale, dime...
En tanto tú cantes, yo lloraré,
¡qué importa!
Lloraré por los finales que sé que vendrán,
por las heridas incurables que acechan,
por las doncellas que vienen y van*,
por las despedidas en el sendero de mi Hogar,
y por los momentos en que llorar jamás capaz seré.

Tic-tac recuerda la Dama Blanca...
Con Hambre contesta la Realidad...
Dame Dame mascullan las arcas,
pidiendo tacto y cordura donde no los habrá.
Y de qué vale, amigo, esta protesta,
nadie la escuchará, nunca,
por senderos prohibidos para los vulgares,
andan los lacayos de lo que está construido ya,
para los que no hay Vida Prometida
ni perfumes y visiones de ensueño.
Las Historias más antiguas,
canciones de cuna de los victoriosos
que nos privan de deambular por sus Jardines.

Tic-tac lastima la Dama Blanca
con sus llamados este corazón,
no creo que alguien escuche las peglarias
de quienes caminan lejos y sin razón...

Sanatorio II Huellas

Published by Olalla Gabrielle under , , , on 02:11
Estaba frente al espejo cuando la percibí.
Una tenue tenue marca, tan tenue como dibujada.
Pensé que mis ojos fallaban y acerqué la pobre luz que acompañaba mis cavilaciones.
Allí estaba, en mi rostro pálido por tu ausencia.
Y entonces una parte de mí se observó así misma con paciencia.
La otra, miró apesadumbrada su propia miseria.
Oh Tiempo impaciente, indecible Tiempo, tortuoso Tiempo, Tiempo mentiroso.
Me has dejado en aquella calle vacía, vacía sin nada.
¿Vacía yo, despojado mi Mundo... o carente la Calle, el otro Mundo?
Cuán desolada me dejas hoy en esta calle sin nada.
Sólo huellas de lo que te has llevado, lo único que me haría sonreír.
Contemplo de nuevo mi rostro, ya no es más blanco, es gris.
No brilla como la Noche, sólo quedan grietas y caminos.
Oh Recuerdos compañeros, abandonados recuerdos, idos recuerdos, recuerdos consumidos.
Son los recuerdos estos trajes de gala horadados por tus besos absolutos, omnipotentes.
Son los recuerdos estos encajes que ya no respiran, esta mascada que me acompaña con su aroma a olvido.
Olvido, cura anhelada a estos recuerdos... ¡Tan poco abrazada!
Ya no brillan más estos ojos que soberbios y rebeldes a ti fueron, hace mucho Lunas.
Ya no habla más esta piel, que en ti... ha dejado todo lo que era.

La Casita de Cristal

Published by Olalla Gabrielle under , , , on 15:27
Juguemos a la casita de cristal
donde brillan las palabras a través de la nada
y las verdades son melodías circundantes
que asedian nuestros apetitos más callados.

Vistamos de seda etérea
nuestros cuerpos de porcelana,
hagamos brillar la fragilidad
con el color del pecado bendito que da Vida.

Porque no es más obstinado aquel
que se guarda tras la transparencia
callando sus deseos para nunca llorar
ni sentir la caída de la sangre tibia,
cálido velo de sentida Humanidad.

Camina conmigo por el acantilado
y siente el suelo áspero,
siéntate a la orilla de la Muerte
y cantemos en el arrebato y el delirio...

Recúestate en mi regazo,
yo seré el confesor...
hoy quiero darte un beso
en la cavilación de mi peligro,
que los labios se encuentren
entre el calor de noches olvidadas
por temor a la persecución y el castigo.
No calles ni una sola atrocidad,
no te creeré en tu inocencia.
Juguemos a la casita de cristal
seamos presa y cazador,
escondamos nuestra más débil virtud,
que sea aquel el premio.

Porque hoy quiero saber quién eres
para desearte más siendo realidad,
pues no hay nada más bello que tu mirada taciturna
y los tímidos intentos de no dañar,
las lágrimas desesperadas pidiendo piedad
y la naturaleza verdadera con su lección
sobre corazones de porcelana con agujas de cristal
que devuelven el golpe antes del postrero beso.

Imagen: Brunhilde beobachtet Gunther by Füssli

Ratas

Published by Olalla Gabrielle under , , on 21:37
Te sentí lejos... como un capricho.
¿Es así que se siente...?
Viene el roedor salvaje
a corroer toda sensación de pasividad...
Y siento celos... lástima ajena y propia,
en el desasosiego mis ojos ganan Tiempo,
temiendo por la venida silenciosa y sin razón
de un principio, de una amenaza agonizante...

Llevo en mi espalda no tan pesada

la colección de cráneos diminutos...
Puedo contar los momentos de ansiedad
como cintas brillantes hechas recuerdos
de todo aquello que he deseado arrastrar,
encadenar, calcinar, y por todo el Oro,
tan sólo gozar en el afán escurridizo...
aquel liviano, molesto roedor que se va.

Y te siento lejos... obsesivo llamado.

Y el olor a muerte que arrastro
es el cebo de los demonios rastreros,
minúsculos roedores ávidos de mi sosiego...
¿Sientes el aroma de la locura?

Se siente como aquel de la soledad encerrada en el Pasado,

como aquel perfume de flores marchitas en la luz,

como aquel bálsamo que baña los pantanos del Verano,

como la esencia que arrastro con mi hueste de roedores....

Si llegases a percibir el rastro de las ratas
y no hay canto alguno de flauta, seductor...

Amor mío, sigue la senda
que allá voy desesperada a rastras con mi obsesión...

Imagen: Die schlafwandelnde Lady Macbeth