El Árbol sobre la Colina

Bringing back the forgotten flowers to Reality

Quatre

Published by Olalla Gabrielle under , on 11:27
Cuatro paredes en mi celda.
Delito en llamar mío,
cuando no hay tal.
Cuatro paredes son el encierro
de esta ansia de Vida
desatada luego del Adiós.
Y es en el silencio de la Noche
que el corazón llama tenue,
en delicadas lágrimas de plata,
escasas en el dolor.

Cuatro ventanas abren al alba,
ventanas a la Razón.
Caminos hechos de aire a los sueños
de lo que no se nos dio.
Somos cantos en la mañana,
somos melodía y voz,
volando a través de tus ventanas.
Y en la Noche somos el color,
de las historias que son olvidadas
y se esconden tras la luz en tu calor.

Calor que no conozco, no es mío.
Calor que nunca cedió.
Calor que añoro en la distancia.
Calor con el que sueño.
Calor de una memoria inexistente,
de una agonizante ilusión.

Y cuatro han sido las Noches de llanto.
Cuatro los poemas nacidos en tí.
Cuatro los días más felices
Y cuatro las palabras de amor.
Oh! Son con cuatro palabras
que cantaré este adiós atemporal,
proclamando a mi dueño de secretos:
-¡En tí suspiros morirán!-

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